Prepare su bolsillo si planea mudarse cerca de su trabajo

Alquilar un departamento o casa para evitar largos desplazamientos requiere de una sólida planeación financiera.

    

Ya sea por la calidad de vida o por el ahorro que puede significar vivir cerca del trabajo es una ventaja que muchos desean pero pocos alcanzan.

 

Según la Encuesta Intercensal del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la mayoría de los residentes de la Ciudad de México (46.6%) se desplaza a su empleo en camión, taxi, combi o colectivo; mientras que sólo 17.2% lo hace caminando.

 

¿Qué se requiere para ser parte de ese 17.2%? A decir de Celene Farfán, gerente comercial de Coldwell Banker Urbana, en primera instancia depende de la condición del trabajador, ya que un joven recién egresado de la universidad no tendrá el mismo poder adquisitivo que alguien de 35 años y sin hijos, o de 40 años y con varios pequeños.

 

En cualquiera de los casos, los expertos en finanzas personales recomiendan que se destine un máximo de 30 a 35% del salario mensual al pago de una renta o hipoteca, para no descuidar otros aspectos y la creación de patrimonio.

 

De la misma manera, es necesario revisar con el empleados qué tan sólido es el puesto, ya que la renta de algunos inmuebles conlleva contratos por plazos forzosos, agregó Farfán, de un año, por ejemplo, por lo que debe tener la certeza de que no quedará desempleado y con una renta que pagar.

 

No sólo es el depósito

 

Una vez que se cuente con la confianza de que se halla en un puesto seguro y definido un presupuesto pata el pago de renta, es hora de hablar de los costos que conlleva rentar un inmueble, lo que es necesario presupuestar antes de firmar el contrato.

 

“La gente piensa que (al alquilar) sólo se requiere la renta del mes corriente, pero es ésta más el mantenimiento, el depósito, una póliza legal con un promedio al valor de la renta, que va de 5,000 a 15,000 pesos, la mudanza y los cambios de la casa, como la contratación de servicios como internet o TV por cable (ya que al cambiar de domicilio requieren de un desembolso extra); hay que sumar todo esto y tener previsto que hay que derogar este monto en menos de mes y medio”, detalló la especialista.

 

Además, los expertos en finanzas personales recomiendan, ya que sea que esté pagando una renta o una hipoteca, tener un fondo de emergencias, ya que en caso de desempleo no es recomendable suspender estos pagos.

 

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¿Cuánto es mucho?

 

Una vez que se han tomado estos elementos en cuenta, habría que ir al grano: ¿qué y dónde rentar?

 

Antes citamos la recomendación de los expertos de no destinar más de una tercera parte de los ingresos al pago de una renta o hipoteca, pero ¿qué tan factible es rentar un lugar cerca del trabajo con estos montos?

 

Esta interrogante se acentúa al tomar en cuenta que, según el Instituto Mexicano de la Competitividad, el sueldo mensual promedio de un profesionista mexicano es de $10, 642 pesos; es decir, el licenciado promedio sólo podría destinar 3,192 a 3,724 pesos al pago de una renta, o bien, destinar un poco más pero descuidando otros aspectos como el ahorro.

 

La situación empeora si se toma en cuenta que, según el portal de clasificados Vivanuncios, en la Ciudad de México la delegación con el promedio de renta de un departamento más barato es Tláhuac, con 4,320 pesos mensuales, pero este precio puede llegar a niveles estratosféricos en otros lugares como la delegación Miguel Hidalgo, cuyo promedio de renta para sus departamentos es hasta de 38,500 pesos.

 

Una solución a este problema, sobre todo en una urbe como la Ciudad de México, es compartir departamentos. “La gente joven tiene la disponibilidad de compartir, si de trata de un grupo de chicas que terminaron la escuela juntas y comparten el gasto de un departamento de 20,000 pesos, alcanza entre tres perfectamente”, consideró Farfán. En estos casos, añadió, una agencia de bienes raíces puede negociar con el propietario para que le rente a tres personas, para lo que se requiere que éstas tengan un trabajo estable, dispongan de estados de cuenta para comprobar ingresos e incluso una carta por parte de la empresa para dale la certeza al propietario de que no se dejará la renta a medias.

 

“Si cambian de roomie, pueden poner anuncios o nosotros mismo (como agencia de bienes raíces) les ayudamos a conseguir otro, se da mucho con los jóvenes, agregó.

 

El Economista

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